Vivimos
en un mundo cuyo avance vertiginoso, preciso y pragmático
ha relegado disciplinas como la literatura (y la lectura con ella)
a un segundo plano, peyorativo y en el mejor de los casos, de
tiempo libre; donde las profesiones de prestigio tal como nos
recuerda David Ledesma tienen que ver con la aritmética,
mas no con la lectura; motivo por el cual se piensa que leer es
sinónimo de “no hacer nada”.
Sumado
a esto tenemos la enorme influencia de los medios de comunicación
masiva como la televisión y la Internet sobre los y las
estudiantes.
Seguramente
la lectura es una de las pocas actividades que no posee un valor
de cambio, es decir que no existe una gratificación concreta
y evidente del trabajo y esfuerzo realizado en el momento de leer
un libro, ya que esta actividad se la piensa como un sinónimo
de hobbie, y si bien es cierto es algo que debe transmitirnos
placer, también es cierto que es una de las actividades
más completas en el desarrollo y fortalecimiento de procesos
mentales.
Sin
embargo, considerando la naturaleza lúdica que debe tener
cada disciplina, la lectura por ejemplo, implantada en los espacios
de escolarización formal, es preciso desarrollar un programa
que coadyuve a la formación de lectores en las instituciones,
por ello con orgullo ofrecemos nuestro Plan lector, el mismo que
está apoyado en las colecciones La Oruga, Sueños
de Papel y Juvenalia.
Además
proponemos a las instituciones educativas un asesoramiento técnico
y didáctico a través de varios pilares de apoyo
como son:
1. Capacitaciones orientadas a maestros y maestras,
principales promotores, difusores y contactos con la sociedad,
que desarrollen técnicas activas, lúdicas, constructivas
y reflexivas de motivación a la lectura, algunos de los
temas a tratarse serían:
-
Mass media versus literatura
- Estrategias activas de motivación a la lecto-escritura
- Niveles de lectura
- Competencias lectoras
- Competencias escritoras
- Lecturas potenciadoras de valores
2.
Establecer un espacio dinámico dentro de la institución
para el “Rincón de lectura”, con la finalidad
de que cada estudiante pueda acceder autónomamente a la
lectura.
3.
Apoyo en la realización de eventos académicos
internos como concursos, recitales, etc., para incentivar a los
niños y niñas en su incursión en la literatura.
4. Apoyar a maestros y maestras con herramientas
didácticas de recreación de la lectura de nuestro
fondo editorial.
5. Incentivar a los niños y niñas
más destacados de la institución con la publicación
de sus trabajos en la revista infantil “Ultimitas”.